Biblioteca de la Facultad de Arquitectura, de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Obra: Auditorio y Centro de Documentación Sergio Larrain García-Moreno, Facultad de Arquitectura, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago.
Arquitectos: Teodoro Fernández, Smiljan Radic, Cecilia Puga (1996-97).
Por: Rafael Moya ::[Bv](bloguer invitado)
El Auditorio y Centro de Documentación Sergio Larrain GarcÃa-Moreno, de la Facultad de Arquitectura, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, es una obra iniciada a mediados de los años noventa, que acoge a la biblioteca de la facultad; y cuya última etapa de construcción, concluyó recién a mediados de la presente década.
Pero no es un edificio que se erija o levante en dependencias de la facultad universitaria. Al contrario, se trata de un edificio que se “sumergeâ€.


Patio y biblioteca a la vez. Una Arquitectura en “retiro”.
Son 1.300 metros cuadrados distribuidos en tres niveles completamente subterráneos.
Los dos primeros, son grandes plantas libres donde se concentran todos los servicios y las actividades de la biblioteca. El tercer nivel corresponde a salas de archivos de temperatura controlada para documentos valiosos. Finalmente, compartiendo un sub-patio con la biblioteca, se encuentra el auditorio de la facultad.
Y sin embargo, a pesar de que todo el edificio está por debajo de la cota de piso, este sumergirse no es un desaparecer u ocultarse, al modo de un estacionamiento. El edificio sigue estando presente en el espacio de la facultad, pero no por un volumen masa que ocupa, sino por el espacio vacÃo de su “retiroâ€.
En efecto, la losa superior de su “terraza†es uno de los patios principales de la sede universitaria, donde se acogen actos y encuentros de la comunidad académica. Este acoger, se enmarca por un pavimento constituido de un entablado de madera, veredas con entramado para pérgolas, sub-patios a desnivel y luminarias bajas que funcionan como asientos. AsÃ, la Arquitectura acoge el acontecer de los habitantes con un gesto de “dar espacioâ€, no encerrándolo ni delimitándolo con muros ni formas monumentales, sino que retirándose y apartándose, al nivel de subsuelo.
La biblioteca juega con este “vacÃo del retiroâ€, ya que desde este espacio va ella misma apareciendo, va mostrándose gradualmente. Como dije, no es una construcción que desaparece o se oculta, bajo tierra. El patio es la terraza de la biblioteca, con extremos, rincones y sub-patios que muestran diferentes partes de su fachada y de su interior, en donde se produce un compenetrado dialogo entre interior y exterior (sub y sobresuelo).

Fachadas acristaladas de la biblioteca, bajo la losa del patio.
Este dialogo entre interior subterráneo y exterior vacÃo, se nota al recorrer las dependencias mismas de la biblioteca, ya que a pesar de estar a sub-suelo, no lo parece. Y es que hay mucha luz natural, que penetra por lucarnas, que vienen desde el patio superior y por los muros y fachadas-ventanales que son completamente transparentes. La biblioteca misma es un espacio de transito a sub-nivel de luz y personas, entrelazando circulaciones públicas, con la vista interior de las salas de lecturas y anaqueles de libros.
Las plantas interiores de la biblioteca casi no tienen muros opacos. Son muy pocos los reservados u oficinas que interrumpan el paso de la luz y la mirada, sólo destacando como lÃmite del espacio, un mesón ondulante de hormigón (que separa al personal de consulta y administrativo del resto de los usuarios). El resto del espacio es libre. Las personas pueden pasear, contemplar y consultar las diferentes colecciones de textos, tesis, etc (a todos los alumnos nuevos, se les hace un pequeño paseo por la biblioteca, para enseñarles el sistema de clasificación y reglas del manejo de libros).


FotografÃa tomada desde el “exterior” hacia el interior de la biblioteca.
Actualmente, la biblioteca del Centro de Documentación Sergio Larrain GarcÃa-Moreno, concentra la colección especializada más importante del paÃs, con más de 80.000 itemes de material bibliográfico, clasificado. Pero, más que constituir un importante archivo documental nacional, este edificio es ejemplo de una Arquitectura equilibrada y franca . No arrogante ni de espectáculo (esa que pretende hacer aspaviento del poder económico). Sino amable, acogedora y abierta con el usuario, tanto en su interior como en su entorno.
Links:
Facultad de arquitectura, diseño y estudios urbanos PUCCH.
SIBUC.
Archivo Flickr
Rafael,
magnÃfico el artÃculo. Felicidades! La biblioteca que describes me parece muy interesante: me quedo sobretodo con el concepto de “vacÃo de retiro”, y la forma como la biblioteca da espacio al campus: quizás de la forma menos convencional de todas, opuesta en muchos sentidos a la arquitectura: en vez de ofrecer espacio, éste desaparece.
Gracias. Es una obra interesante. Sutil y lograda. Yo la llamaba “una obra que canta el acto de su propia ausencia”.