“Soy efímero y no por demás descontento ciudadano de una metrópolis que se supone moderna porque todo gusto conocido se eludió en el mobiliario urbano y en el exterior de las casas tanto como en el trazado de la ciudad. Aquí no podríais señalar los vestigios de ningún monumento de la superstición, la moral y el lenguaje se redujeron, ¡por fin!, a su expresión más simple”

Arthur Rimbaud, poeta francès (1854-1891)